La pregunta: ¿necesita Dios una contraparte femenina?
La idea de una “Madre Divina” parte de una suposición común: si Dios creó tanto al hombre como a la mujer, entonces Dios mismo debe contener ambos sexos o tener una pareja femenina. Frank Turek comienza respondiendo con una pregunta clave: ¿qué evidencia existe para esa afirmación?
Desde la perspectiva cristiana, no hay ningún pasaje bíblico, ni en el Antiguo ni en el Nuevo Testamento, que sugiera que Dios tenga una esposa o una contraparte femenina divina.
La imagen de Dios no es biológica
Frank aclara que cuando la Biblia dice que hombres y mujeres fueron creados “a imagen de Dios”, no se refiere a una imagen física. Dios es espíritu e inmaterial. La imagen de Dios se refleja en cualidades como la razón, la voluntad moral, la capacidad de amar y la responsabilidad moral.
Hombres y mujeres representan a Dios en la creación, pero no replican su naturaleza.
¿Por qué Dios es llamado Padre?
El uso del lenguaje masculino para Dios no implica que Dios sea un ser sexual o biológico. El término “Padre” describe atributos relacionales: proveedor, protector, creador y autoridad amorosa. No describe anatomía.
Frank señala que Dios no tiene genitales ni composición física, porque cualquier ser compuesto depende de algo más que lo haya compuesto.
Dios como el ser no compuesto
Desde la filosofía clásica, Frank explica que todo lo que está compuesto de partes requiere una causa. Los seres humanos somos compuestos. El universo es compuesto. Pero no se puede retroceder infinitamente en una cadena de compositores.
Debe existir un ser no compuesto, simple, eterno e inmaterial que sea la causa última de todo lo demás. Ese ser es lo que el cristianismo llama Dios.
La diferencia entre crear y procrear
Dios crea por poder, no por reproducción. Los seres humanos procrean como reflejo limitado de la creatividad divina, pero eso no significa que Dios funcione de la misma manera que sus criaturas.
La existencia de dos sexos en la humanidad no implica una dualidad sexual en Dios.
Conclusión
La idea de una Madre Divina no surge de la Biblia ni de la lógica filosófica, sino de una confusión entre el Creador y la criatura. El cristianismo afirma que Dios es único, no compuesto, eterno y suficiente en sí mismo, sin necesidad de pareja.



