¿Es la verdad la misma en todos los idiomas?

¿Por qué los cristianos siguen pecando? Frank Turek lo Explica

¿Pueden los cristianos dejar de pecar por completo? 

Una pregunta frecuente en la vida cristiana es si, con suficiente esfuerzo, una persona puede llegar a no pecar nunca más. El video aborda esta inquietud afirmando que la Biblia no enseña el perfeccionismo sin pecado. Incluso después de la salvación, los cristianos siguen luchando con una naturaleza caída. 

El apóstol Pablo describe esta realidad en Romanos 7, cuando reconoce que muchas veces no hace lo que desea hacer y termina haciendo lo que no quiere. Esta lucha no es señal de falta de fe, sino una evidencia de que el creyente aún vive en un mundo caído y necesita constantemente la gracia de Dios. 

La vieja naturaleza y el mundo caído 

Aunque una persona haya sido salvada, no deja automáticamente de experimentar tentaciones. El cristiano sigue viviendo en un mundo caído y cargando una naturaleza humana imperfecta. Por esta razón, no es realista esperar una erradicación total del pecado en esta vida. 

Sin embargo, la Escritura afirma que Dios siempre provee una salida frente a la tentación. El problema no es que no exista una alternativa, sino que muchas veces no la tomamos. La lucha continúa, pero no se libra solos. 

Entonces, ¿qué sentido tiene intentar no pecar? 

La segunda gran pregunta que se plantea es: si de todas formas vamos a pecar, ¿para qué esforzarnos? La respuesta es clara: porque el hecho de que podamos pecar no significa que siempre lo haremos. Muchas veces sí resistimos, sí obedecemos y sí damos buen testimonio. 

El cristiano no lucha contra el pecado para ganarse la salvación, sino como una respuesta de amor a lo que Jesús ya hizo por él. La obediencia fluye de la gratitud, no del miedo. 

Amar a Dios, amar a los demás y cuidarnos a nosotros mismos 

El pecado no solo afecta nuestra relación con Dios, sino también nuestra relación con los demás. Cuando vivimos en pecado, no somos buenos embajadores de Cristo y, en lugar de atraer a otros, podemos alejarlos del mensaje del evangelio. 

Además, el pecado tiene consecuencias personales. En particular, la inmoralidad sexual es descrita como un pecado contra el propio cuerpo. Alejarnos del pecado también es una forma de cuidado personal y de respeto por la vida que Dios nos ha dado. 

Vivir con la ayuda del Espíritu Santo 

La vida cristiana no consiste en perfección, sino en dependencia. Con la ayuda del Espíritu Santo, el creyente hace su mejor esfuerzo por amar a Dios, amar a los demás y apartarse del pecado. Y cuando cae, no se rinde, sino que se levanta y sigue adelante, confiando en la gracia de Dios. 

Créditos del Video:

Picture of Frank Turek

Frank Turek

Author & Apologist

All Posts

Únete a la CONVERSACIÓN

Participa en el diálogo sobre la fe, la razón y las respuestas que importan.