¿Es la verdad la misma en todos los idiomas?

Respondiendo a musulmanes porque necesitamos un salvador

¿Por qué muchos musulmanes no creen necesitar un Salvador? 

En el diálogo presentado en el video, se expone una objeción común dentro del Islam: la idea de que una persona puede pagar por sus propios pecados mediante buenas obras. Desde esta perspectiva, no existe una necesidad urgente de un Salvador, ya que cada individuo es responsable de compensar sus faltas por sí mismo. 

La justicia como punto de partida 

El enfoque propuesto comienza con una pregunta fundamental: ¿crees en la justicia? La mayoría de las personas, incluidas aquellas de contextos musulmanes, afirman creer que Dios es justo. Sin embargo, aquí surge una diferencia clave entre el cristianismo y el Islam. En el cristianismo, Dios no solo define lo que es justo, sino que Él mismo es el estándar de la justicia. 

El problema del pecado y la justicia perfecta 

Si Dios es infinitamente justo, el pecado no puede ser simplemente ignorado. La justicia exige que el pecado sea castigado. En este punto, el cristianismo presenta una solución que no depende del esfuerzo humano. Ninguna cantidad de buenas obras puede borrar la culpa moral ante un Dios perfectamente justo. 

La necesidad de un sustituto inocente 

El video explica que la única forma en que un Dios infinitamente justo puede perdonar a personas injustas es castigando a un sustituto inocente en su lugar. Ese sustituto no puede ser otro ser humano pecador. La única opción posible es Dios mismo. Por eso, en el cristianismo, Dios entra en la historia, se hace hombre y recibe el castigo que la humanidad merece. 

Justicia y gracia no pueden separarse 

Citando Romanos 3:26, se explica que Dios permanece justo porque castiga el pecado, y al mismo tiempo justifica a quienes ponen su fe en Jesús. Esta es la razón por la que Jesús no es “un camino más”, sino el único camino coherente con la justicia perfecta de Dios. 

Justicia o gracia: una decisión inevitable 

El mensaje culmina con una reflexión poderosa. En el más allá, solo existen dos opciones: justicia o gracia. Si Dios es verdaderamente justo, todos merecen castigo. La buena noticia del cristianismo es que, si es verdadero, ofrece una alternativa que nadie merece pero todos necesitan: la gracia. 

Créditos del Video:

Picture of Frank Turek

Frank Turek

Author & Apologist

All Posts

Únete a la CONVERSACIÓN

Participa en el diálogo sobre la fe, la razón y las respuestas que importan.